La Representación de UNESCO en el Perú, la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) y el Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE), presentaron el III Informe Mundial de Educación para todos: El Imperativo de la Calidad, en la sede de la Asamblea Nacional de Rectores.
El Informe rinde cuenta de los progresos realizados con miras a cumplir los seis objetivos de Educación para Todos (EPT), aprobados en el Foro Mundial de Educación celebrado el año 2000 en Dakar (Senegal): ampliar el acceso a la atención y educación de la primera infancia; universalizar la enseñanza primaria y ofrecer más posibilidades de aprendizaje a los jóvenes y a los adultos; reducir a la mitad la tasa de analfabetos; lograr la igualdad entre los sexos en la educación y mejorar la calidad de la educación en todos sus aspectos.
Según el Índice de Desarrollo de la Educación para Todos (IDE), hay 41 países que están relativamente cerca de lograr estos objetivos trazados al 2015. La gran mayoría son industrializados o en transición, aunque entre ellos figuran también naciones de América Latina y el Caribe, como Argentina, Cuba y Chile, así como cinco pequeños estados insulares.
Una de las principales conclusiones del Informe, da cuenta que la proporción de niños escolarizados a nivel mundial es actualmente mayor que nunca. Sin embargo, muchos abandonan la escuela antes de llegar al quinto grado de primaria o finalizan sus estudios elementales sin dominar un mínimo de conocimientos.
Se señala que en un tercio de los países sobre los que se dispone de datos, menos de 75% de los alumnos llega a cursar el quinto grado de primaria. Las evaluaciones efectuadas en el plano nacional e internacional muestran que los niveles de aprovechamiento escolar son muy bajos en los países con ingresos escasos o medios, así como entre los grupos desfavorecidos de algunas naciones industrializadas.
Según el Informe, en todos esos ámbitos se observa una clara tendencia a progresar. En el último decenio, por ejemplo, el gasto en educación aumentó en muchos países en desarrollo y el acceso a la educación continúa ampliándose cada vez más. Sin embargo, todavía hay en el mundo 103,5 millones de niños sin escolarizar y esta cifra no disminuye con la rapidez suficiente para lograr que la enseñanza primaria universal sea una realidad de aquí al año 2015.
Algunas de las carencias más notables se dan con respecto a los docentes, los cuales –según el Informe– constituyen el factor “que más influencia tiene en el aprendizaje de los niños”. En muchos países con bajos ingresos, los docentes no cumplen ni siquiera con los criterios mínimos de calificación profesional.